¿Quién soy?

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Licenciada en Periodismo por la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba, en el año 1994, y Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana, en el año 2009. Esta es una página personal, dedicada a mi querida ciudad de Las Tunas, en Cuba, y con las puertas abiertas a otros sitios de la provincia, que lleva igual nombre. Espero que sigamos compartiendo imágenes, historias, anécdotas y proyectos de la tierra que nos vio nacer o que nos acogió como hijos propios. Ah, ahí les dejo varias fotografías de los 8 municipios tuneros.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Hospitales como escuelas



Las aulas cubanas son, desde siempre, el sitio especial en el que los niños primero, los adolescentes después y luego los jóvenes, aprenden las letras y los contenidos de muchas asignaturas para ir superando diferentes etapas de su vida estudiantil.
Pero, son también mucho más que sillas y pupitres, que educación y formación académica,  porque las escuelas se abrieron a la práctica de las especialidades en las que forman a los profesionales del mañana.
Así ocurre con muchas instituciones que se convirtieron en unidades docentes y entre ellas destacan las que muchos llaman aulas gigantescas, no solo por su tamaño y la cantidad de estudiantes que acogen sino por la grandeza de la obra que se construye en ellas.
Son los hospitales, las clínicas estomatológicas y los policlínicos del territorio, donde los jóvenes absorben de manera directa los conocimientos que un día salvarán vidas, mediante la prevención, el diagnóstico o el tratamiento oportuno de disímiles padecimientos.
Luego de recibir una sólida base en las aulas de la Universidad de Ciencias Médicas Doctor Zoilo Marinello y sus filiales, los futuros profesionales de la salud llegan a las unidades docentes con temores y dudas que poco a poco van disipando los excelentes maestros que son también los mejores médicos, enfermeros o estomatólogos.
Esa es la realidad de la provincia de Las Tunas y de toda Cuba, ejemplo innegable de la grandeza del sistema de salud tanto en la atención al pueblo como en la formación de miles de profesionales, nacidos aquí y en otras tierras del mundo, quienes hoy constituyen el punto de encuentro más evidente entre la salud y la educación, dos de las más grandes conquistas de este archipiélago rebelde.

Gisela, la vida de una mujer



Quiero contarles la historia de Gisela, una hermosa mujer de Las Tunas, ecuánime y firme, que ha pasado por momentos muy duros. Aquí tienen los detalles.

Héroes de batas blancas



Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad- dijo el Héroe Nacional José Martí- y esas hermosas palabras cobran una vigencia impresionante en cada uno de los cubanos que dejaron atrás a las palmas, al fuerte sol del archipiélago y, lo más importante, a sus familias.
Así son nuestros profesionales de la salud que viajaron a Africa Occidental a combatir el Virus del Ébola.
Sobre ellos escribí hace muy poco para Tiempo21. Aquí les dejo el link.

Esperanzas de un mañana para los ancianos de Las Tunas



Cada hoja que cae del almanaque es un día menos para muchas personas o un día más; depende de cómo se mire ese fenómeno que es la vida y que nos envuelve con pesimismo u optimismo, en correspondencia con la alegría que tengamos, los recuerdos y las esperanzas.
Estrenar otra jornada es un reto para cada uno de nosotros, y para algunos ancianos, de los que caminan por las calles y se sientan en los parques de la provincia de Las Tunas, el cantar de los gallos que anuncian el nuevo día es símbolo de otra oportunidad y de muchas posibilidades.
Vivir dignamente es su aspiración. Sonreír. Comer lo que se pueda, en dependencia de las enfermedades. Aconsejar a los más jóvenes. Y disponer de tiempo libre para atender las plantas, los animales o al jueguito de dominó de la esquina, en el que se hacen cuentos y se narran anécdotas de muchos años atrás.
No siempre lo pueden lograr. Algunos carecen de familia que los mime y los amigos están tan o más ocupados y empeñados en resolver sus propios problemas. Entonces prima la impotencia, con una buena dosis de soledad, rencores y falta de motivaciones.
Por suerte, no siempre es así. En la mayoría de los casos, los ancianos de hoy tienen tras de sí hijos, sobrinos y nietos que se convierten en sólidos puntales para fortalecer los brazos sin fuerzas, los pies cansados, la mente que divaga y el alma triste por otras separaciones.
Pero, ¿qué pasará cuando la alta expectativa de vida y la poca natalidad de estos tiempos nos den muchos abuelitos y pocos jóvenes? Es un reto grande que tenemos y para el cual debemos prepararnos muy bien porque el futuro está ahí, al doblar de la esquina y cada amanecer trae el cumpleaños de muchos que, poco a poco, van perdiendo el vigor, la agilidad mental, los recuerdos y la salud.
El territorio tunero envejece de manera acelerada y los ancianos de hoy y los de mañana merecen nuestro respeto y comprensión. En nuestras manos está la posibilidad de construir el mañana. Hay esperanzas.

Por más responsabilidad en calles y carreteras



Ahora que se acercan días festivos, de celebraciones familiares e históricas, se impone extremar las medidas de control y responsabilidad en calles y carreteras porque en Las Tunas aumenta la ocurrencia de accidentes de tránsito.

La tristeza evidente de mi entrevistada



Les sugiero leer estas palabras y ver cuánta tristeza embarga a esta mujer de Las Tunas. Cuando publiqué el texto en Tiempo21 alguien me preguntó si era realidad o fruto de mi fantasía. Es cierta la historia de mi entrevistada, una mujer relativamente joven, con buena presencia y ama de casa dispuesta a comprar los alimentos de la familia en la bodega en la que la encontré.

Víctima del hombre que la debió proteger y amar