¿Quién soy?

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Licenciada en Periodismo por la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba, en el año 1994, y Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana, en el año 2009. Esta es una página personal, dedicada a mi querida ciudad de Las Tunas, en Cuba, y con las puertas abiertas a otros sitios de la provincia, que lleva igual nombre. Espero que sigamos compartiendo imágenes, historias, anécdotas y proyectos de la tierra que nos vio nacer o que nos acogió como hijos propios. Ah, ahí les dejo varias fotografías de los 8 municipios tuneros.

lunes, 20 de marzo de 2017

La sequía sigue, y seguirá




En las últimas jornadas cayeron algunos aguaceros y se humedecieron los suelos de Las Tunas.  Pero, es solo eso, una humedad transitoria ante tanta sequía que acumula el territorio desde hace varios años y que se refleja en todas las actividades económicas y sociales.
Afortunadamente, ya inicia la primavera.  Pero, tampoco nos trae muchas esperanzas porque el seguimiento meteorológico que se hace al tema indica que la sequía persiste y se recrudece en todo el país, más acá, donde es marcado el déficit de precipitaciones.
Esta región tiene sobre sí un inconveniente mayor al del resto de las provincias y es que la falta de lluvias se intensifica por la posición del anticiclón del Atlántico y la permanencia de los vientos alisios, que evitan la formación de nubes.
A inicios del actual mes de marzo, los embalses apenas acumulaban el 36 por ciento de su capacidad total de llenado; pero, el problema es mayor, pues también están afectadas las fuentes subterráneas. Los pozos sufren igualmente y en más de 400 comunidades no hay otra opción que el agua que llega en pipas cada cierta cantidad de días.
Las consecuencias de la sequía son estremecedoras tanto en los cultivos varios como en la ganadería, en los procesos industriales y en el ornato de la ciudad, en las familias que residen en zonas altas y las escuelas… Nada escapa a la falta de precipitaciones que nos lastima y vuelve a lastimar sin dar tiempo a que se curen las viejas heridas.
Para que nos dure más se debe ahorrar más.  Duelen los muchos salideros que todavía se ven en las calles de Las Tunas y los demás municipios. También, las mangueras que empapan jardines y aceras y los recipientes que se desbordan, especialmente en las madrugadas.
La situación es difícil. Ojalá que la primavera nos traiga más de una alegría y muchos aguaceros.